BUENOS AIRES (Reuters) - El Gobierno de Argentina posiblemente no tenga una reunión esta semana en Nueva York con el mediador judicial designado para destrabar su litigio por bonos incumplidos, aunque no se descartan contactos telefónicos, dijo el martes a Reuters una fuente del Ministerio de Economía del país sudamericano.

La administración de la presidenta argentina, Cristina Fernández, busca una salida tras una decisión de la justicia de Estados Unidos que le obliga a pagar a tenedores de bonos no reestructurados y que mantiene al país al borde de una cesación de pagos.

"Es lo más probable" que no exista un nuevo encuentro de funcionarios argentinos con el mediador Daniel Pollack durante la presente semana, respondió la fuente bajo condición de anonimato, pero "contactos telefónicos habrá seguramente", sostuvo.

Los activos argentinos caían el martes por tomas de ganancias, mientras los inversores se mantienen a expectantes a la espera de avances para destrabar la situación.

El índice bursátil Merval bajaba un 1,9 por ciento a las 14.10 hora local (1710 GMT) y los bonos soberanos en la plaza extrabursátil local perdían en promedio un 0,4 por ciento.

"Los activos financieros se toman un respiro a la espera de nuevas señales respecto a las posibilidades de resolución del litigio con los 'fondos buitre' (también conocidos como 'holdouts')", dijo Gustavo Ber, titular de la consultora Estudio Ber.

Funcionarios de Argentina y tenedores de deuda impaga que demandaron al país se reunieron el viernes último por separado con Pollack, el asistente especial designado por el juez de distrito de Nueva York Thomas Griesa, sin que surgiera una solución al conflicto que tiene a la nación austral al borde un default.

Ante Pollack, Argentina insistió en el pedido de que se reinstale una medida cautelar que suspende los efectos del fallo de Griesa en su contra, para poder dialogar con los tenedores de deuda que no aceptaron las reestructuraciones ofrecidas tras una cesación de pagos de 100.000 millones de dólares en 2002.

La mayoría de los inversores aceptaron los términos de los canjes de deuda de 2005 y 2010, pero los acreedores no reestructurados demandaron y ganaron un juicio para que se les pague 1.330 millones de dólares más intereses.

Griesa falló contra el país sudamericano y le ordenó pagar el 100 por ciento de la deuda. Argentina manifestó su voluntad de cumplir con todos los acreedores, pero dijo que el fallo provocaría un nuevo incumplimiento de deuda.

El juez no permite pagar a los acreedores reestructurados si antes Argentina no llega a un acuerdo con los "holdouts".

Aurelius Capital Management, uno de los principales acreedores, dijo el lunes que el Gobierno enfrentaría una nueva crisis el 30 de julio si no se involucra en negociaciones reales. En esa fecha vence técnicamente un cupón a pagar a los tenedores de bonos que sí aceptaron los canjes anteriores.

Los dos fondos que encabezan la demanda, Elliott y Aurelius Capital Management, se especializan en la compra de deuda con fuertes descuentos o problemas para negociar tratos rentables a veces a través de las cortes.


(Reporte de Alejandro Lifschitz; Escrito por Jorge Otaola, Editado por Gabriela Donoso)