BOGOTA (Thomson Reuters Foundation) - Las pocas precipitaciones caídas relacionadas con el fenómeno climático El Niño han generado una sequía en partes de Centroamérica, que causó extenso daño a cultivos, escasez de alimentos y alza de precios, y empeoró el hambre entre los pobres de la región, según un reporte de una organización estadounidense.

Una temporada con temperaturas inusualmente altas y extensos períodos secos resultaron en una sequía en áreas en el este y oeste de Guatemala y El Salvador, en el sur de Honduras y en norte y centro de Nicaragua, dijo la red Famine Early Warning Systems Network (FEWS NET), dirigida por la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID, por su sigla en inglés).

La sequía destruyó partes de cultivos frijoles y maíz, los alimentos básicos de la región, y presionó el sustento de los agricultores y los precios de los alimentos.

"Hogares extremadamente pobres a lo largo de extensas áreas de Guatemala, Nicaragua, Honduras y El Salvador experimentarán un rápido deterioro en su seguridad alimentaria a comienzos del 2015", dijo la red.

"Es probable que se necesiten altos niveles atípicos de asistencia humanitaria, posiblemente los mayores desde el huracán Mitch en 1998, para evitar una crisis alimentaria", dijo el reciente reporte de FEWS NET.

Miles de familias en la región se han vuelto demasiado pobres para comprar los alimentos suficientes para sobrevivir porque las débiles cosechas han elevado los precios de alimentos básicos, mientras que los productores de café están contratando menos recolectores zafrales y pagan salarios más reducidos debido a una epidemia de roya que afecta a América Central.

En Nicaragua y Honduras, los precios de los frijoles rojos subieron hasta un 129 por ciento entre enero y junio del 2014, según FEWS NET.

Otros medios de sustento en Centroamérica, como la pesca y el ganado, también se han visto afectados por la reciente sequía y el fenómeno El Niño, dijo la red.

El Niño, que puede durar más de un año, aumenta significativamente la temperatura de la superficie en las áreas tropicales del centro y este del océano Pacífico, un fenómeno vinculado a grandes fluctuaciones climáticas en todo el mundo.

En respuesta a la sequía, el Gobierno guatemalteco dijo que comenzará a distribuir 4.000 toneladas de ayuda alimentaria a más de 170.000 familias afectadas por el fenómeno desde principios de octubre, usando reservas del Gobierno y del Programa Mundial de Alimentos (PMA) de Naciones Unidas.

En el vecino Honduras, el Gobierno distribuye alimentos, como arroz, frijoles y harina, y suplementos vitamínicos a 76.000 familias afectadas por la sequía.


(Reporte de Thomson Reuters Foundation, editado en español por Patricia Avila)