Muchos aficionados siguen soñando con la posibilidad de que Boston y Lakers se encuentren nuevamente en la final por primera vez desde 1987 para desempolvar esa vieja rivalidad en la NBA que ya es todo un clásico.

Pero antes los Celtics tendrán cumplir con su parte de eliminar a los Pistons de Detroit en una final de la Conferencia del Este en donde también se revive otra vieja rivalidad.

Boston y Detroit se han medido siete veces en playoffs, con los Celtics ganando cuatro series. Ahí quedan para el recuerdo los tremendos duelos entre Larry Bird e Isiah Thomas. Pero fue desde 1985 a 1991 donde se cimentó esta rivalidad con cinco enfrentamientos en donde Detroit ganó tres de ellos, avanzando a la final de 1988 y ganando el anillo de campeón de manera consecutiva en 1989 y 1990.

La última vez que chocaron ambos fue en 2002, y Boston clasificó a lo que fue su última aparición en una final de conferencia hasta ahora. De aquello, tan sólo Paul Pierce sigue en el equipo.

Ahora vuelven a verse las caras estos dos equipos, convertidos en dos auténticos pesos pesados este año, para definir un boleto a la gran final.

Esta serie pone frente a frente a los dos equipos con el mejor récord de la NBA esta temporada como son Boston (66-16) y Detroit (59-23). Además, si de todos es sabido que los campeonatos se ganan en defensa, esta serie también enfrenta a los dos equipos con la mejor defensa de la temporada, con Detroit como primero y Boston segundo. Así que podemos estar ante un anticipo del próximo ganador de la NBA.

Boston parte con la ventaja del campo, algo clave para llegar hasta aquí ya se han visto incapaz de ganar un solo partido fuera del Garden en estos playoffs.

Ahora llegan a toda máquina después de eliminar el domingo a Cleveland, pero también casi sin descanso, algo que pueden acusar sus veteranos jugadores tras disputar 14 partidos para eliminar a Atlanta primero y Cleveland después.

Su inoperancia de visitante también puede ser mortal, aunque saben que son los únicos que pueden permitirse ese lujo para ganar el anillo. Además, la veteranía y el ritmo más lento del juego de los Pistons con respecto a sus dos anteriores rivales, pueden hacerles lucir mucho mejor.

El póquer formado por Paul Pierce (18.7 pts), el mejor jugador defensivo del año Kevin Garnett (20.3 pts y 9.90 reb.), Ray Allen (12.7 pts) y Rajon Rondo (11.1 pts y 6.6 asis.) son su tarjeta de presentación.

Detroit sabe que tiene que ganar en Boston. Ya en estos playoffs han ganado tres partidos como visitantes para eliminar a Filadelfia y Orlando y fueron el primer equipo esta temporada en derrotar a los Celtics en el Garden. Sin embargo perdieron sus otros dos enfrentamientos de este año, uno en casa y otro de visitante, para un global favorable a Boston de 2-1.

Si el excesivo trabajo puede afectar a Boston, el excesivo descanso es lo que le puede pasar factura a Detroit, que no juega desde que eliminara 4-1 a Orlando el 13 de mayo. Sin embargo, gracias a eso han podido recuperar al lesionado base Chauncey Billups (15.8 pts y 5.7 asis.), que junto a Richard Hamilton (21.5 pts), Tayshaun Prince (16 pts y 6.2 reb.) y Rasheed Wallace (13.9 pts y 6 reb.) forman el póquer estrella de los Pistons.

Esta serie promete grandes duelos, pero el que puede brillar de manera especial puede ser el de Pierce contra Prince. Pierce, tras los 41 puntos anotados para eliminar a Cleveland, llega en un buen momento y normalmente ante los Pistons hace grandes partidos. Mientras que Pierce es uno de los mejores jugadores defensivos de la liga y su choque puede hacer saltar muchas chispas. Al igual que toda esta serie, que lo reune todo para que sea apasionante.

Pronóstico: Boston en 7