Durante el juego del viernes pasado contra los Padres, y tras un nuevo turno al bat decepcionante, Andruw Jones regresó a la caseta cabizbajo y lamentándose. Un momento después, Rafael Furcal se le acercó a Andruw, quien antes del juego de ayer bateaba para un ridículo promedio de .100, y le dijo algunas palabras de aliento.

"En los momentos malos tú tienes que ayudar a tus amigos y a tus compañeros de equipo. Cada palabra te ayuda en estos momentos", dice Furcal, quien fue compañero de Jones de 2000 a 2005 en la organización de los Bravos de Atlanta.

Esa es la clase de compañero que es Rafael, quien ha empezado la temporada 2008 como el motor ofensivo de los Dodgers.

Desde el inicio de su carrera como pelotero de Ligas Mayores, el originario de Loma de Cabrera, República Dominicana, se dio a notar por su pundonor y por hacer que las cosas pasen en el campo de juego.

Es sólo que este año, el shortstop de 30 años parece haber llevado su juego al siguiente nivel, al menos en la caja de bateo.

"Cuando uno está saludable al cien por ciento, uno puede hacer lo que uno sabe. Eso es lo que ha pasado este año", señala Furcal, 1íder bateador del equipo previo al juego del lunes contra Pittsburgh, con un promedio de .391 que lo ubicaba en el sexto lugar de toda la Liga Nacional.

En realidad, la buena actuación de Furcal no es una sorpresa.

En la temporada de 2006, su primera en Los Ángeles, impuso varios récords personales, cuando bateó para .300, con 196 hits y 63 carreras producidas.

Pero en 2007, una lesión del tobillo lo mantuvo por debajo de su potencial. Acabó con números de .270, 47 producidas y 25 bases robadas. "El año pasado fue uno de los más malos para mí, jugaba con un solo pie, como quien dice, no me ayudaba a estabilizarme bien en el home cuando iba a batear".

Estas primeras semanas de temporada, el Novato del Año de 2000 e invitado al Juego de Estrellas en 2003 ha estado simple y sencillamente espectacular. Ha logrado llegar a base en el 49% de las veces que se ha parado a batear, y ya tiene 11 carreras anotadas.

Ha conectado tres hits en tres ocasiones y ha bateado imparable en todos los partidos de los Dodgers con excepción de uno.

Además, Furcal es uno de los bateadores que más pitcheadas recibe por turno al bat.

"Yo soy el primer bate de este equipo y cuando tú eres eres el primer bate tienes que poner al pitcher contrario a que haga más pitcheos", explica sobre su paciencia en la caja de bateo.

Pero Furcal no se fija mucho en las estadísticas y su mentalidad está totalmente puesta en el resultado de los partidos día a día.

"Yo lo único que quiero es mantenerme sano y seguir embasándome para ayudar a poner a mi equipo alto, seguir paciente, yo no le doy mente a lo que sucede ahora, sino en septiembre, que es donde uno tiene que sacar desde abajo para ayudar a su equipo", dice con alto grado de humildad. "Le doy gracias a Dios que éste es uno de mis mejores comienzos en mi carrera y espero seguir así, trabajando fuerte".

Y en cuanto a su amigo Andruw Jones, Furcal está seguro que las cosas van a cambiar, lo que puede sonar a música para los oídos de los hoy decepcionados aficionados de los Dodgers, que han abucheado al jugador de Curazao en los pasados juegos.

"Yo soy de los que piensa que él está tratando demasiado fuerte porque está en un nuevo equipo, pero yo no le doy mucha mente, falta mucho camino por recorrer", dice el dominicano.

Furcal, incluso, se atreve a pronosticar. "En septiembre, esos números (de Jones) van a estar ahí, va a batear 30 jonrones y va a empujar 100 o más carreras; eso no me mortifi ca mucho, está pasando por un slump como a cualquiera de nosotros le puede pasar". ¿Seguro que a ti también, Rafael?