El actor Miguel Galván, quien saltó a la fama por el personaje de "La Tartamuda", falleció el 14 de abril, dejando pendientes varios proyectos de trabajo, como la obra "El coyote cojo", al lado de comediantes de primer nivel. El montaje, en el que se le rendirá un homenaje a Galván el día del estreno, el próximo 18 de abril, revivirá la carpa y picardía mexicana con actores como Luis de Alba, Jorge Arvizu, "El Tata", Liliana Arriaga, Amaranta Ruiz y Rafael Inclán.

Galván realizó un sinnúmero de personajes y destacó en el programa "La hora pico", además trabajó con el deseo de ser recordado por el público como un actor y no sólo como comediante.

Miguel Galván nació el 13 de octubre de 1957 en la Ciudad de México, y murió el 14 de abril de 2008, a los 50 años, por complicaciones renales y de la diabetes que padecía desde tiempo atrás.

El actor admiraba a Charles Chaplin y consideraba a Bárbara Mori como la mujer más atractiva, aunque su sueño era Odalys García, del programa "Lente loco". Cobró fama después de salir en un comercial en el que interpretaba a un presidiario; además, cuando no estaba en pantalla se dedicaba a la docencia en el Centro de Educación Artística (CEA) de Televisa.

Su incursión en la televisión mexicana fue al lado de Lorena de la Garza en "Picardía mexicana", programa en el que realizaban pequeños sketch, conducidos por René Casados y Patricia Navidad. En el 2000 compartió créditos con Consuelo Duval, Adrián Uribe y Lorena de la Garza en los programas "La hora pico" y "La parodia"; sus personaje favoritos fueron el de Verónica Gallardo, Don King y el de "Monchivais", con los que se consolidó como uno de los mejores comediantes.

Otro de sus personajes entrañables fue el del ogro "Shrek", de la película animada del mismo nombre, junto con Angélica Vale, quien daba vida a "La princesa Fiona"; además realizó participaciones especiales en la serie "El privilegio de mandar". Galván también trabajo en la Compañía Nacional de Teatro y realizó participaciones especiales en "Mujer, casos de la vida real", producido por Silvia Pinal.

Participó en las películas "Se equivocó la cigüeña" y "Perdita Durango", además tuvo una destacada actuación en las telenovelas "Vivan los niños" y "Contra viento y marea", entre otras. Recientemente presentó una corta temporada en La Casa de Papi, un teatro-bar propiedad de Luis de Alba, lugar dedicado al humor y la bohemia.

En febrero pasado, el actor fue ingresado en un hospital de Campeche debido a un problema de presión arterial, por lo que tuvo que suspender su presentación con la que celebraría el primer año de su espectáculo en centro nocturno.

El 7 de marzo pasado el comediante fue ingresado en el hospital Santelena, de la capital mexicana, por un problema en la espalda que se complicó por los medicamentos que le suministraron debido a la diabetes que padecía.

Deja huérfano a personajes

A la primera misa en honor del fallecido comediante asistieron sus amigos Nicandro Díaz, Adriana Riveramelo, Tony Flores, Carlos Bonavides, Sergio Corona, José Luis Cordero “Pocholo”, Gustavo Murguía y Alfonso Villalpando, entre otros.

El comediante Gustavo Murguía recordó que en la década de los noventa Miguel Galván y él participaban en el conocido bar Wow, de la ciudad de México, dónde se conocieron y forjaron una amistad. Para Murguía la perdida de Galván es dejar huérfano a su personaje de "Paul Yester" y su jefe de meseros se ha cambiado de trabajo, cuando participaban en el skech de los dos meseros gays junto con Adrian Uribe.

Para Carlos Benavides, el triste fallecimiento de su amigo significará que "otros feos" aparezcan más en la comedia: "Dios le dará alas a este feo de gran corazón. Se nos fue un feo", dijo.

El productor Nicandro Díaz señaló que Miguel Galván siempre fue una persona sonriente, mesurada, disciplinada y que nunca buscó el protagonismo, un comediante estoico que nunca quiso dar lástimas, admirable en su trabajo en telenovelas como "Contra viento y marea" y "Destilando amor", "pero más que eso un maestro en la comedia". Puntualizó que tuvo una gran amistad con el comediante y una cercanía profesional.

Sin embargo, el experimentado comediante y actor Sergio Corona señaló que la familia de los comediantes no debe guardar luto, sino por el contrario rendir honores a la risa, como siempre lo hizo Miguel Galván. "Se fue cuando estaba tomando fuerza su carrera, había una identificación con su persona porque tenía mucho talento e ingenio", dijo Corona.