Whitney Houston fue inhumada el domingo en una breve ceremonia privada en Nueva Jersey, el final de un fin de semana que reunió a familiares y amigos de la estrella de la música pop en un funeral repleto de estrellas que lamentaron su partida mientras celebraban su carrera artística.

Seguidores y espectadores se reunieron en varias zonas a lo largo de la ruta que tomó la caravana de vehículos tomó de la funeraria en Newark al cementerio a cerca de 32 kilómetros (20 millas) de distancia en Westfield, donde Houston fue enterrada al lado de su padre, quien falleció en 2003.

La cantante de 48 años murió el 11 de febrero en California, horas antes de acudir a una fiesta previa a la entrega de los Premios Grammy. Hasta ahora las autoridades no han establecido la causa de su muerte.

El sábado, se lloró la muerte de Houston en un servicio al que sólo tuvieron acceso personas con invitación en la iglesia de Newark en la que ella cantó como parte del coro durante su infancia.

La intérprete fue recordada por grandes nombres de la música: Stevie Wonder y Alicia Keys cantaron, mientras que el magnate de la industria Clive Davis se encontraba entre los que hablaron ante los presentes, al igual que Kevin Costner, quien estelarizó junto con Houston la película "The Bodyguard".

Los fanáticos de la cantante estadounidense no pudieron entrar al funeral ni tampoco se les permitió el acceso a las manzanas cercanas a la iglesia. Aun así, muchas personas acudieron a Newark para formar parte de la despedida en la manera que les fuera posible. Algunas viajaron de lugares tan remotos como Miami y Washington, D.C.

Los seguidores se reunieron nuevamente el domingo por la mañana cerca de la funeraria e incluso algunos corrieron lentamente a lo largo de la carroza mientras iniciaba el viaje al cementerio.