Hacer deportes puede ser muy divertido y beneficioso para la salud de los niños y jóvenes, pero también puede ser algo muy peligroso— especialmente cuando ocurre un golpe en el cerebro.

Pensando en ello el Broward Health estuvo esta semana en sus instalaciones en Weston promocionando una prueba de evaluación previa a cualquier conmoción cerebral (las cuales se conocen en en inglés como 'head concussion').

En el evento familiar participaron Brandon Fields, pateador de despeje de los Miami Dolphins, el ex full back de los Dolphin Lousaka Polite, entre otros.

"Estoy aquí porque creo que es importante que los deportistas tomen cuidado de los golpes a la cabeza, los cuales pueden traer consecuencias serias en el futuro, si no son tratados adecuadamente", dijo Fields a El Sentinel.

Mientras Fields y Polite interactuaban entrenando a pequeños fans que fueron a ver a sus estrellas, el doctor Anthony Martell, jefe de Pediatría del Broward Health Coral Springs, destacó la importancia de hacerse la prueba pre-conmoción cerebral conocida como ImPACT Test.

"Queremos que los niños sigan jugando los deportes y haciendo lo que ellos aman. Sabemos que los beneficios de los ejercicios y de jugar en equipo superan los riesgos", dijo Martell. "Pero queremos asegurarnos que los niños estén seguros. El cerebro necesita tiempo para recuperarse completamente luego de una conmoción cerebral. Para los niños, ese periodo de recuperación es aún mayor porque cualquier trauma en la cabeza que se repita aumenta la oportunidad de problemas serios con consecuencias a largo plazo".

La prueba ImPACT, establece una línea de base de la actividad cognitiva normal del deportista a través de una serie de ejercicios llevados a cabo en una computadora y luego guardados en una base de datos nacional.

"Si un deportista sufre un golpe en el cerebro, se le evalúa y durante el tratamiento de recuperación se compara la diferencia del cerebro antes del golpe para saber a dónde se debe regresar", explica Martell.

Es importante que este tipo de traumas se traten adecuadamente y que los deportistas se recuperen bien antes de jugar nuevamente.

Martell exhorta a los padres a hacer esta prueba y a llevar de inmediato a sus hijos a ser evaluados si después de un golpe "pierden el conocimiento, vomitan, tienen dolor de cabeza persistente, actúan diferente, tienen una diferencia en la lectura o en prestar atención".

Y es que según el experto, no tratar bien este tipo de golpes puede afectar el desarrollo futuro en la escuela, trabajos, en el entorno social y hasta en el desarrollo físico normal de la persona.

Tan sólo el año pasado, las salas de emergencia en todo el país trataron alrededor de 175,000 jóvenes atletas de 19 años y menores por conmociones cerebrales y otros golpes traumáticos al cerebro.

Según Broward Health, sin una prueba ImPACT es casi imposible para los especialistas saber si un niño que ha sufrido una conmoción cerebral se ha recuperado completamente.

"Tanto los entrenadores, como los padres y los niños deben comprender la seriedad del tema y los peligros de regresar a jugar antes de haberse recuperado completamente", dijo John Bock, jugador de la NFL, jubilado, quien también estuvo en el evento.

El Broward Health estará llevando a cabo la prueba ImPACT, que tarda entre 15 y 20 minutos, a un costo de $15. Y durante los meses de julio y agosto en los centros de Urgent Care del hospital en Coral Springs, Plantation y Weston estará ofreciendo gratuitamente una evaluación deportiva (que es como una visita general al pediatra, pero dirigida a los deportes).

La prueba ImPACT, que registra los datos a nivel nacional, no sólo es para jugadores de fútbol americano, sino que aplica para todo tipo de deportes.

Para más informes y hacer una cita visita BrowardHealth.org/ConcussionCare.

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